Por Xavier Roigé, Procurement Manager en la Industria Farmacéutica y alumno de Green Light GO
En entornos organizativos cada vez más complejos, el liderazgo requiere algo más que capacidad de decisión y orientación a resultados. Requiere consciencia, flexibilidad y capacidad de adaptación al sistema y a las personas.
El programa Co-Active Leadership Workshop de Green Light GO ofrece precisamente ese espacio de desarrollo: una experiencia diseñada para ampliar la forma en que los profesionales entienden y ejercen su liderazgo.
Hay experiencias formativas que suman. Y hay otras que reordenan, no por lo que añaden, sino por cómo cambian la manera en la que entiendes tu propio rol.
Llevo años en entornos donde liderar forma parte del día a día. Equipos, stakeholders, decisiones, presión, resultados. En el “hacer”. En el “resolver”. En el “empujar”. Co-Active Leadership Workshop no viene a sustituir eso, sino a ampliar el marco. A entender que liderar no es solo una posición ni una responsabilidad. Es una forma de estar.
Uno de los aprendizajes más relevantes para mí fue entender el liderazgo como un sistema, no como una acción individual. Esto, que puede parecer conceptual, tiene implicaciones muy prácticas. Dejas de centrarte exclusivamente en lo que haces como líder, y empiezas a observar lo que ocurre en el sistema que formas con otros.
Cómo impactas.
Cómo eres percibido.
Qué dinámicas se generan más allá de tu intención.
Y, sobre todo, qué espacio estás creando para que otros también lideren.
Ahí es donde entran las 5 dimensiones del liderazgo (y por qué importan) del programa CLW.
Uno de los ejes del programa es trabajar el liderazgo desde distintas dimensiones: interior, delante (la versión clásica de liderazgo), detrás, al lado y en el campo. Más allá del modelo, lo relevante es lo que te obliga a hacer: salir de tu patrón habitual. En mi caso, fue especialmente incómodo —y a la vez revelador— explorar posiciones menos naturales para mí, como liderar “desde el campo”. Entender que no siempre liderar implica marcar dirección.
A veces implica sostener.
A veces acompañar.
A veces simplemente estar.
Y eso, llevado al día a día, cambia muchas interacciones.
Lo que me llevé
Más allá de frameworks o conceptos, lo que realmente me llevo del programa son tres cosas muy concretas:
1. Más consciencia en cómo impacto en los demás
No tanto en lo que digo o hago, sino en cómo lo genero en el sistema.
2. Más flexibilidad en mi estilo de liderazgo
Poder elegir desde dónde liderar en función del contexto, y no solo desde mi tendencia natural.
3. Más presencia
Entender que, en muchos casos, la calidad del liderazgo no está en la solución… sino en la calidad de la presencia que ofreces.
En mi caso, hay tres cambios claros:
- He dejado de intervenir tan rápido para “resolver”
- Presto más atención a la dinámica del equipo, no solo a las tareas
- Busco generar más espacio para que otros asuman liderazgo, sin necesidad de dirigir constantemente
No es un cambio radical ni inmediato. Pero sí es un cambio sostenido. Y, sobre todo, más consciente.
Si tuviera que resumir Co-Active Leadership Workshop en una frase, sería esta: no es un programa para aprender liderazgo, es un espacio para experimentarlo.
Y eso marca la diferencia, porque lo que te llevas no es solo conocimiento. Es vivencia. Y la vivencia, cuando es potente, se queda.